Apr 10, 2016

Problemas de pareja en matrimonio - Parte 2

INDIFERENCIA: Éste es uno de los problemas más comunes en los matrimonios, una vez que empezamos a ganar terrenos en el ámbito profesional, alguno de los 2 propicia el distanciamiento. Pero ¿por qué?.
Existen diversos factores a considerar, sin embargo todos van de la mano de la insatisfacción o inseguridad profesional/emocional.
Ejemplo 1.
Él empieza a escalar profesionalmente y cada vez estar mucho más ocupado para convivir con su pareja o familia en general. Trabajo hasta tarde, muchas responsabilidades, etc. El estrés empieza  a ganar terreno. Cuando está en casa mayormente ocupado o de malas fácilmente por cualquier cosa en la que no se tiene control total(cosa que pasa muy seguido en una familia sobretodo teniendo hijos).
Ella "no trabaja", se dedica a tomar control y estar a cargo de su casa, sus hijos y esposo en general. Está pendiente de tener listos los alimentos para cuando el esposo llegue, o lo recoge del trabajo, ayuda a los niños con las tareas y actividades extra escuela, etc. Viendo al esposo estresado no tiene la confianza de preguntar ya todos los días acerca de "cómo estuvo su día" pues las respuestas recientemente han sido no muy satisfactorias así que se limita a continuar con sus actividades/responsabilidades sin "molestar/agobiar" al esposo.

Una vez enganchado en esta situación la indiferencia es lo más común, se estaciona fácilmente y propicia que empecemos a perder el interés por el otro de forma muy sencilla. No establecer conversaciones constantes y no querer iniciar alguna por miedo o flojera u orgullo son algunas de las actitudes que nos llevan a ir perdiendo la relación de confianza y comunicación en la pareja. Él no quiere contar sus problemas laborales porque ella no entendería de qué se trata, finalmente ella está en la casa y los problemas que tiene que sortear todos los días no tienen nada que ver con los que él lidia. Por otro lado, él es el que obtiene los ingresos para la familia, así que "no le queda de otra" más que aguantar y sobrellevar todo. Todos sus amigos están en la misma situación, contados son los que tienen un relación de comunicación real con su esposa relacionada con el trabajo. No hay perfección...
Ejemplo 2.
El caso a veces (muchas otras se facilita)  puede complicarse cuando "la mujer trabaja", y en este caso es en donde no solo lleva la casa, sino el mismo ritmo del marido de trabajo profesional. O el hombre toma el rol de "Mi trabajo aporta más" o "Es más valioso porque gano más" o ... "Ella gana más que yo" o "Tiene más responsabilidades que yo en el trabajo". Y en el caso de la mujer: "Yo trabajo a la par tuyo" o "Mi trabajo quizá no es tan complicado o con tanta responsabilidad que el tuyo pero también pago las cuentas" o "Gano más que tú y tengo más responsabilidades".
En todos estos casos la pelea comienza si no se lleva una buena comunicación y relación de pareja desde el inicio. Cualquiera de los 2 demerita el trabajo del otro y entonces empiezan las luchas de poder en el matrimonio, estas luchas que nos llevan al EGOISMO, uno de los problemas más fuertes a enfrentar con la pareja. Por saciar una inseguridad propia de falta de autoestima nos involucramos en un problema tan grave que distancia a los 2 mucho más pues el sentimiento que se genera termina siendo cada vez más fuerte que la comunicación es imposible entre los 2.
El RESPETO se pierde y a partir de ese momento la pareja se destruye, terminamos siendo 2 extraños peleando por un lugar en nuestra propia casa; quién puede más, por qué él/ella sí y yo no, yo no tengo tiempo para atender todo lo de los niños, él no ayuda, ella quiere tener un rol que no, etc. así empezamos con las discusiones y los distanciamientos, adiós al hogar.
Ya ni hablemos de intimidad...si no pudimos lidiar con algo como el control de la comunicación, seguramente carecemos también de una buena y saludable relación sexual. "Quién sabe cuándo fue la última vez que tuvimos intimidad, ya ni sé ¡qué eso!". Parte fundamental de la comunicación y la saludable relación de pareja es la intimidad, ésta tiene un peso muy importante en el balance emocional, de conexión, amor y comunicación con nuestra pareja. Si esto se pierde de la mano del resto, la razón de nuestro matrimonio está en duda. ¿Cómo podemos vivir con alguien, compartir la cama, las cuentas, los hijos, etc. con alguien por quien no sentimos ni el más mínimo respecto y con quien estamos en una lucha constante por la satisfacción hueca de nuestras inseguridades personales?. No tiene sentido. No vale la pena el supuesto esfuerzo que hacemos por mantener "una familia" si la familia no existe...
Y así, los ejemplos pueden ser N, hay de todo, pero básicamente lo que perdemos y ocasiona esa pérdida de amor son INDIFERENCIA, EGOISMO, FALTA DE RESPETO Y FALTA DE COMUNICACION. A éstas les sumamos la falta de TOLERANCIA y AMOR y COMPRENSION que son indispensables en una relación de pareja.
Es hora de enfocarnos en lo que realmente importa: nosotros como individuos y nuestra felicidad. Decidamos si es que vale la pena terminar una relación como la que tenemos al día de hoy con estas carencias o si es tiempo de ponernos las pilas, despertar y darlo todo por recuperar todo aquello que en algún momento fuimos perdiendo. Empecemos por sentarnos a platicar con nuestra pareja en un ambiente en donde podamos dedicarnos ese tiempo de calidad, dejemos fluir todo lo que tenemos dentro y hagámoslo con amor, sea cual sea la decisión que tengamos en la cabeza. Separarse o Darse la oportunidad de rescatar su pareja.
Para esa plática tengamos en mente el significado de PAREJA: Iguales, que "jalamos parejo". ;)

Seamos felices como individuos y como pareja, no hay nada mejor que el balance emocional y la seguridad y el amor de quien elegiste como la persona para pasar los mejores años de tu vida (y éstos son los buenos, los malos, los muy malos y los maravillosos). 
Abrazo,









Mar 23, 2016

Problemas de pareja en el matrimonio

Cada vez soy más receptiva a las relaciones de pareja, especialmente a los matrimonios...y específicamente hoy que asistí a una plática de la escuela de uno de mis hijos, me quedé con tanta información y ...con tanto asombro que no pude evitar venir y descargar todo lo que veo, escucho, pienso y creo al respecto después de haberlo vivido de diferentes personas a mi alrededor.
¿Qué me sorprendió? un sin fin de cosas...muchísimas de ellas muy tristes. Conforme iba avanzando la exposición me puse a observar muchas caras, muchas actitudes, mucho...lenguaje corporal. Entre más avanzábamos más sentía la necesidad de levantar la mano y ayudar o dar algún consejo a la persona que exponía o preguntaba algo al respecto del tema que se estaba abordando pero...al mismo tiempo me sentía mal de sinceramente no encajar en ninguno de los casos que mencionaron a lo largo de la plática, es más, todos me parecían demasiado ajenos a una relación de pareja- matrimonio; incluso, ajena a una plática entre amigos cercanos.
Y es que...no se me hace posible que establecer un espacio para la pareja sea tan complicado cuando tienes hijos.
Sé que es algo en lo que insisto mucho y lo seguiré haciendo, porque un hijo o varios hijos no afectan la relación de pareja si es que en realidad hay una relación de pareja antes y durante. El tener hijos, con ayuda o sin ayuda de quien pueda apoyar a cuidarlos por un determinado tiempo no influye en eso. Ni siquiera el trabajo lo hace. Hay prioridades y parece que no las establecemos desde el principio. Para mí no hay excusa válida no compartir con tu pareja por exceso de trabajo o tiempo, y mira que sé de eso.
Lo que sucede es que nos dejamos comer por la rutina y entonces cambiamos las prioridades a trabajo sobre todo lo demás. PERO si eso sucede es porque del otro lado algo no está pasando, no estamos haciendo nada para en realidad empujar a que el otro no se pierda. NO HAY empatía, hay un 'me es indiferente' si esto o aquello. Y si eso sucede entonces creo que el término pareja no existe o no existe más.

Y sé que estoy siendo dura en esto pero es que es no encuentro otra manera de decirlo cuando hoy vi caras desencajadas por esto, cuando no me 'cabe en la cabeza' que no podamos tener relaciones de pareja-matrimonio sanas en pleno siglo XXI. Y no porque todo debe ser perfecto, pero con tanta diversidad, apertura, etc. hoy en día, me niego a creer que aún somos de la idea de: Uno se casa para siempre y pues solo sobrellevas lo que se puede. ¿En serio? ¿A costa de uno mismo? Wow. Disculpen, pero no, así no es.
No concibo cómo permitimos que esto suceda y que no podamos compartir con nuestra pareja cosas tan básicas como el día a día en el trabajo, en la casa. Tomar el tiempo de convivir unos minutos y tener al menos unas sonrisas juntos, un beso, un abrazo o platicar de algo en lo que ambos puedan sentirse aliviados o apoyados si es que hubo algo de estrés en el día.
Muchos temas que tratar al respecto, muchas cosas que destapar, muchas otras que reavivar y unas más que descubrir. Creo que próximamente escribiré un post por cada uno de los temas que me llamaron la atención.
Mientras tanto por favor piensa que:
El matrimonio es una complicidad, tu pareja es la persona que elegiste para "teóricamente" pasar el resto de tu vida, ¿por qué entonces nos tratamos como extraños?. No dejes que la rutina y la indiferencia te coman y se lleven contigo la felicidad de una pareja-matrimonio a algo que no es, algo sin vida, sin amor, sin pasión, que te quita energía y no te hace feliz.
Retoma ese amor, esa locura, esa chispa y dale la vuelta a la apatía y el estrés. Vuelve a sentirte vivo, querido, apoyado, amado, ... FELIZ.





Feb 18, 2016

Claridad a la vista

Es curioso cuando tienes tantas cosas dando vuelta en tu cabeza y nada más no están claras.
No sabes bien qué hacer o qué camino tomar, cuál es el diferenciador de cada uno, a dónde te llevará y por qué?, si vale la pena o no, si mejor ves algo más...Tantas cosas en el momento pero tangibles ninguna, ninguna que te deje esa certeza como para conservarla y sacarla de tu mente.

Y es entonces cuando te abrumas, te cansas, te agotas de pensar y no pensar, porque al final ni siquiera puedes hacerlo así que la energía baja, la concentración es nula, el cansancio aumenta y el interés se va.
Es entonces cuando las cosas así de la nada se ven claras y aparecen soluciones a caminos que nunca hubieras imaginado, que no están en tu lista de alternativas o soluciones. Al final "las cosas se acomodan" o los "astros se alinean" y entonces todo se ve sencillo, simple de ejecutar, sin mayores percances o contratiempos.
Entonces me pregunto, ¿por qué teníamos tanto agobio antes?, ¿es que acaso no éramos capaces de tomar decisiones "bajo presión"?, quizá perdimos esa capacidad o simplemente no la hemos desarrollado, quizá simplemente, como pasa en muchas ocasiones, es solo que hubo un momento de abrumo y era imposible ver ahí.

Mi resumen al día de hoy es: El cansancio, la falta de descanso, el ritmo de vida rápido, la presión y/o estrés del día a día te impide ver con claridad la cosas. Un poco también la necedad de querer seguir un camino que crees es el que contiene la mina de oro de la felicidad para ti y no lo es...las ganas de creer que es por ahí porque está tu amiga/sobrina/compañera, de la mano contigo o porque crees que lo que está sucediendo es así, que 'hay que aguantar' y es mejor 'apechugarle y no soltar' porque son 'etapas', etc. NO, no es así, no todo es así. Solución: Capacidad de análisis general de ti, de todo lo que hay alrededor, de todo lo que ves pasar, en lo que te involucras o no, a lo que tienes acceso, lo que sabes y no, lo que dominas, lo que se te presenta sin pedir, todo, analiza todo. Libérate de ideas pasadas y presentes, déjalas volar, que se vayan, suéltalas y visualiza lo que tienes a tu alrededor; ahí está la respuesta, clara y fuerte, gritándote sin que le hagas caso. Siéntela, síguela. Muchas veces esa respuesta viene de la persona/cosa/actividad que menos te imaginas pero ya sabes y tienes la respuesta en ti, solo quieres 'hacerte de la vista gorda'. Vela, asúmela y ejecútala. 
Muévete de frente, camina, avanza hacia adelante, suelta, deja ir y toma y abraza lo nuevo que viene.
Decir sí al cambio, a lo nuevo, es renovarse, crecer y ser mejor...Ser feliz.
Somos guerreras ¿qué no? ;)