Jan 22, 2008

¿Santa Claus? o ¿Los Reyes Magos?

Estamos en México! y aún así, ¿por qué no?, hay Santa Claus!!!.

Esta nueva costumbre de darle a los hijos todo lo que nos pidan... pero... ¿en qué momento entró Santa Claus a nuestras costumbres?... difícil de contestar... yo no recuerdo a qué edad fué cuando empecé a escribirle a Santa Claus! jaja, claro, ¡nunca como a los Reyes!, como bien decimos coloquialmente "hay jerarquías" y mira que las hay, al día de hoy no conozco a ningún niño que prefiera a Santa Claus sobre los Reyes Magos. La historia del caballo, del elefante y del camello es simplemente más interesante que un simple anciano gordo barbón que viaja con renos por los cielos, que tiene duendes que le ayudan a los juguetes y que incluso tiene una esposa tan graciosa como él. Pero eso no es todo, este singular gordito, ¡cómo no! también le hace a las acrobacias! y es que a pesar de su inmennnnnssssssaaaaaaa figura, el señor entra por las chimeneas!, ¡sí cómo no! ¡habiendo tantas en nuestro país!. Y además de eso, la cartita la dejamos en un zapatito, pero no real, no, no, en una bota muy singular ¡de peluchín y todo!. ¡Ah pero qué niños! aún con esto ¿por qué deberíamos de perdernos el que alguien más nos traiga regalitos?, sobretodo si los trae en diciembre(al fin hay aguinaldo), justo 15 antes de que los Reyes hagan su aparición(fecha con la que se acaba hasta el último centavo del aguinaldo jaja), entre más mejor!, total, todo fuera como el pedir!. Además, a Santa Claus es como el pedido fácil, el sencillo, "el chiquito", algo así como una barbie o un transformer o una patineta o un nenuco todo por supuesto acompañado de algún dulce o chocolate o lo que sea para aumentar nuestras caries.

Pero vámonos con el detalle de los Reyes Magos, ah no, a ellos sí, ¡con todo!, ellos son 100% mexicanos jaja, a ellos no les pedimos la barbie o el transformer que le pedimos a Santa Claus, a ellos es : la bicicleta con los faros de colores y claxón(el "frutsi" se lo integramos después no hay bronca), el transformer enooooorme con sonidos, reacciones y demás, la barbie de edición especial con TODO su armario, con su coche y con el Ken incluído para despreocuparnos por no tener novio cuando juguemos con nuestras amigas, el nenuco que come, babea, tiene 4 cambios de ropa con todo y pañales la comiditas que hasta hace popó! ¡qué divertido limpiarla! y por qué ahora no es tan divertido con mi bebé! jaja; la nave más grande Star Wars, sí, la de colección ¡por supuesto! esa que ahora la encuentras si bien te va en unos mil pesos, ¡esa mera!; todo esto entre muchas cosas más... finalmente te llegaban a traer muchas cosas de las que pedías y nunca faltaban los caramelos(botita "tutsi") y la ropa que creían que te hacía falta y que no siempre era de tu agrado, pero bueno, ¡qué importaba si te habían traido lo demás!, no era nada usar un par de veces el sweter de cuadritos rojos con rombos morados.


¿Qué tal la emoción del momento cuando ya era el día en que esa noche los Reyes hicieran su aparición? aaaaaaaa, a dormirse temprano porque si no no te trairían nada, nada. Y cómo a las 6 de la mañana antes de que incluso Chabelo empezará ya estabas abajo explorando el árbol de navidad o buscando como loco los juguetes que te habían traído!. ¡Fantástico!, ¡una vez más se les olvidaron las pilas!, ¡grandioso! a subir con tus papás para que se levantaran y fueran por ellas.

Y ese mismo día o al siguiente si eran clases, a llevarlos para que todos nuestros amigos vieran lo que nos trajeron, o salir con los vecinos, los primos, etc, a danzar todo el día y durante al menos 15 días jugando únicamente con esos juguetes, ¡qué felicidad!

No me digas que esta emoción era la misma que experimentabas con Santa Claus?, ¡porque no te creería ni la mitad!

No sé ustedes, pero yo, simplemente... me quedo con MIS Reyes Magos!!!

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